lunes, 3 de junio de 2013

TP Final: El Currículum oculto de El Estudiante, por Luis Sidicaro (Turno Mañana)


El Estudiante, de Santiago Mitre

      No recuerdo haber visto ninguna pelicula que tome el tema de “la politica” es un estado mas puro como el que presenta el film de Mitre, “El estudiante”.
Uno  esta acostumbrado a ver  ver zancadillas, “roscas” y traiciones en escenarios en los que transitan tematicas “grosas”: arreglos finacieros, politicas de estado, ventas de armas,elecciones nacionales,grandes empresas. Pero que lo mas serio economicasmente dentro de la pelicula sean los 3.500$ faltantes en un cajon de la oficinita de publicaciones del centro de estudiantes, y que lo mas serio politicamente sea la eleccion de un rector, hacen de este film un modelo puro de juego politico.
La pelicula es fascinante.
Roque,un buen muchacho del interior, de mas de 30, viene a Bs.As para intentar comenzar, por tercera vez, una carrera universitaria.Aparentemente no tiene ningun interes en temas politicos , y se inscribe en la Facultad  de  Ciencias Sociales  de la UBA con propositos poco claros, para el y para el espectador y empieza a interesarse en la politica estudiantil para “levantarse” a Romina Paula (Paula en la pelicula), una joven profesora. Pero ahí empieza a descubrir su verdadera vocacion, y a recorrer las asignaturas de su nueva carrera: politico. La Facultad tiene un “curriculum oculto” y el esta muy bien dotado para cursarlo.  Una voz en off nos dice ““Roque se esfuerza por seguir cursando pero se da cuenta de que su interés está afuera del aula. Su verdadero trabajo está en el manejo de la gente, en las tácticas y estrategias, en hacerse de amigos, en dar órdenes, es decir, en la política”
Roque ha descubierto su profesion. Como en cualquier profesion no sabemos que tan bueno y cuanto éxito tendra en cuando egrese de esta primera etapa de su formacion .¿ Cuales seran los escenarios en los que ejercerá sus capacidades? El final de la pelicula que aparentemente ha dado mucho que hablar nos anticipa un profesional consciente de sus fuerzas: ante la propuesta de un posible futuro Rector para ocupar la Secretaria de la UBA(cargo nada despreciable), el protagonista lo piensa, nos mantiene en supenso  y fnalmente dice.. NO.
Y por detrás del  NO y de la pantalla oscura que marca  el fin de la historia se adivina que Roque  tiene ahora nuevas bases de poder sobre las cuales asentar su poder de negociación.”El Estudiante” ya parece un graduado en practicas politicas, y no se contenta con ser simplemente un “púntero”, un leal cebador de mates.

¿Cuales son las capacidades politicas de Roque? 
Sabe controlar sus emociones: “¿Enojado?” le pregunta un prsonaje , “no sirve enojarse”, contesta. Sabe negociar  en situaciones conflictivas haciendo un” toma y daca”( intercambia postergar una denuncia ofreciendo facil aprobacion de un examen.). Sabe como “hacer pisar el palito” al otro: engatusa a un ingenuo  militante trostzkista para enfrentarlo con un dirigente (que tambien habia traiciionado a su grupo) . No “arruga” si hay que irse a las manos, pero mientras lo hace tiene capacidad de influir mediante sus palabras.
Aprende con rapidez los codigos del grupo: usa rapidamente una terminologia que para el, sin conocimientos  reales, le permite usar la letra y melodia en el lugar oportuno.”Guitarrea” inteligentemente. Sabe hacer amigos. sabe ser leal si corresponde. Y tiene ambicion, pero el placer de ganar el juego, aunque el beneficiario principal sea otro pero donde el “va prendido”,
 le trae placer.

    Todo esto la va mostrando Mitre en el escenario de una facultad que durante parte de la filmacion estuvo tomada por los estudiantes. Como cuenta Lamothe, que interpreta a Roque, “La sede de Sociales de la UBA es medio un terreno de nadie. Teníamos un permiso para filmar, hablamos con gente del centro de estudiantes y contábamos con un contacto en el Rectorado.” El no haber contado con fondos de el Instituto Nacional de Cine tuvo la ventaja, inesperada, de ayudar a crear una inteligente mezcla de ficción y documentaldonde circulan escenografías y personas que formaban parte de la realidad de la Facultad.
No sé si la elección del lugar fue aleatoria. Pero si bien la estructura de la narración puede ser transferida a otros tipos de escenarios, éste, se haya elegido o no, me parece que no podría ser cambiado por ningún otro. Porque el escenario de la Facultad , con su carteles atravesando en todas direcciones, con sus discursos pomposos heredados de otras épocas y aplicado ahora a hechos mucho menos trascendentales, con la juventud que se choca no solo en los pasillos  sino también en sus  diálogos y en sus discursos, produce una sensación de sacio y sin sentido que uno no deja de querer decir: U muchachos, paremos y barajemos de nuevo. La imagen, la luz (o la falta de ella porque por dificultades de filmación en muchos momentos hubo que trabajar con luz natural) colaboran a este encierro que sin embargo tiene algo de optimista y juvenil. ¿O será que uno quiere verlo así? En todo caso, no soy el único. Mitre mismo dice en un reportaje cuando el entrevistador le pregunta: La cinta termina en el momento de más ficción, donde el protagonista asume un comportamiento que no ha formado parte de su personalidad. ¿Van las cosas a la contra de los salva patrias, de las viejas formas de hacer política?
 Y Mitre contesta: No sé a dónde van las cosas, por eso la película termina ahí, porque no conozco la respuesta y si la conociese la hubiera filmado
Y en la misma entrevista casi contradiciéndose, dice “Y lo que va a ser del protagonista tiene que ver con eso, con replegarse, con repensar y empezar a participar en otro lugar lejos del tipo de política a la que ha servido. Al menos es lo que deseo que pase, aunque no lo pongo, pero es lo que deseo que suceda para abrir un debate en la sociedad.”

Para mi la película tuvo la fascinación de lo joven envuelto en ropajes muy antiguos, de optimismo  mezclada con escepticismo, de picardia e ingenuidad, de fragmentación individual, social y política. Quizás esta fragmentación de los personajes (que uno no sabe para donde van, pero que a ellos no le preocupa saberlo), en una escenario juvenil recortado y cruzado por carteles confrontativos (espejo de una sociedad con ideas fragmentadas), de relaciones firmes mientras duren (Paula esta conmigo, dice Roque, “hasta que me deje”, hasta que se fragmente) , todo esto fascina o “me” fascina porque no confunde a los personajes: es una forma de vivir su juventud  personal y política.
Representa esto a nuestra sociedad? Y si la representa: a un sector social? A la Argentina? Al publico del Malba y del Lugones y del Bafici? Y si fuese esto último que me dice esto?
Si esta película resuena emocionalmente en mi y en tanta gente que fue a verla, ¿será porque todos deseamos en el fondo que la belleza y cierta ingenuidad de los personajes triunfe sobre su maquiavelismo? ¿ Son todos demasiado lindos y jóvenes  como para ser devorados por las reglas del juego?¿ Es Argentina demasiado linda para ser tragada por esas reglas? ¿No es un desperdicio humano y social?
Y al mismo tiempo sé que los juegos tienen sus reglas. Aquí y en cualquier otra parte del mundo.
Y el que no quiere cumplirlas, que juegue a otra cosa. No a la política.




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