El Estudiante, de Santiago Mitre
No recuerdo haber visto ninguna pelicula que tome el tema de “la politica” es un estado mas puro como el que presenta el film de Mitre, “El estudiante”.
Uno esta acostumbrado a ver ver zancadillas, “roscas” y traiciones en
escenarios en los que transitan tematicas “grosas”: arreglos finacieros, politicas
de estado, ventas de armas,elecciones nacionales,grandes empresas. Pero que lo
mas serio economicasmente dentro de la pelicula sean los 3.500$ faltantes en un
cajon de la oficinita de publicaciones del centro de estudiantes, y que lo mas
serio politicamente sea la eleccion de un rector, hacen de este film un modelo
puro de juego politico.
La pelicula es
fascinante.
Roque,un buen
muchacho del interior, de mas de 30, viene a Bs.As para intentar comenzar, por
tercera vez, una carrera universitaria.Aparentemente no tiene ningun interes en
temas politicos , y se inscribe en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA con propositos poco claros, para el
y para el espectador y empieza a interesarse en la politica estudiantil para
“levantarse” a Romina Paula (Paula en la pelicula), una joven profesora. Pero
ahí empieza a descubrir su verdadera vocacion, y a recorrer las asignaturas de
su nueva carrera: politico. La Facultad tiene un “curriculum oculto” y el esta
muy bien dotado para cursarlo. Una voz
en off nos dice ““Roque se esfuerza por seguir
cursando pero se da cuenta de que su interés está afuera del aula. Su verdadero
trabajo está en el manejo de la gente, en las tácticas y estrategias, en
hacerse de amigos, en dar órdenes, es decir, en la política”
Roque
ha descubierto su profesion. Como en cualquier profesion no sabemos que tan bueno
y cuanto éxito tendra en cuando egrese de esta primera etapa de su formacion .¿
Cuales seran los escenarios en los que ejercerá sus capacidades? El final de la
pelicula que aparentemente ha dado mucho que hablar nos anticipa un profesional
consciente de sus fuerzas: ante la propuesta de un posible futuro Rector para
ocupar la Secretaria de la UBA(cargo nada despreciable), el protagonista lo piensa,
nos mantiene en supenso y fnalmente dice..
NO.
Y
por detrás del NO y de la pantalla
oscura que marca el fin de la historia
se adivina que Roque tiene ahora nuevas
bases de poder sobre las cuales asentar su poder de negociación.”El Estudiante”
ya parece un graduado en practicas politicas, y no se contenta con ser
simplemente un “púntero”, un leal cebador de mates.
¿Cuales
son las capacidades politicas de Roque?
Sabe
controlar sus emociones: “¿Enojado?” le pregunta un prsonaje , “no sirve enojarse”,
contesta. Sabe negociar en situaciones
conflictivas haciendo un” toma y daca”( intercambia postergar una denuncia
ofreciendo facil aprobacion de un examen.). Sabe como “hacer pisar el palito”
al otro: engatusa a un ingenuo militante
trostzkista para enfrentarlo con un dirigente (que tambien habia traiciionado a
su grupo) . No “arruga” si hay que irse a las manos, pero mientras lo hace
tiene capacidad de influir mediante sus palabras.
Aprende
con rapidez los codigos del grupo: usa rapidamente una terminologia que para
el, sin conocimientos reales, le permite
usar la letra y melodia en el lugar oportuno.”Guitarrea” inteligentemente. Sabe
hacer amigos. sabe ser leal si corresponde. Y tiene ambicion, pero el placer de
ganar el juego, aunque el beneficiario principal sea otro pero donde el “va
prendido”,
le trae placer.
Todo
esto la va mostrando Mitre en el escenario de una facultad que durante parte de
la filmacion estuvo tomada por los estudiantes. Como cuenta Lamothe, que
interpreta a Roque, “La sede
de Sociales de la UBA es medio un terreno de nadie. Teníamos un permiso para
filmar, hablamos con gente del centro de estudiantes y contábamos con un
contacto en el Rectorado.” El no haber contado con fondos de el Instituto
Nacional de Cine tuvo la ventaja, inesperada, de ayudar a crear una inteligente
mezcla de ficción y documental, donde circulan
escenografías y personas que formaban parte de la realidad de la Facultad.
No sé si la elección del lugar fue aleatoria. Pero si bien la
estructura de la narración puede ser transferida a otros tipos de escenarios,
éste, se haya elegido o no, me parece que no podría ser cambiado por ningún
otro. Porque el escenario de la Facultad , con su carteles atravesando en todas
direcciones, con sus discursos pomposos heredados de otras épocas y aplicado ahora
a hechos mucho menos trascendentales, con la juventud que se choca no solo en
los pasillos sino también en sus diálogos y en sus discursos, produce una sensación
de sacio y sin sentido que uno no deja de querer decir: U muchachos, paremos y
barajemos de nuevo. La imagen, la luz (o la falta de ella porque por
dificultades de filmación en muchos momentos hubo que trabajar con luz natural)
colaboran a este encierro que sin embargo tiene algo de optimista y juvenil. ¿O
será que uno quiere verlo así? En todo caso, no soy el único. Mitre mismo dice
en un reportaje cuando el entrevistador le pregunta: La cinta termina en el momento de más ficción, donde el protagonista
asume un comportamiento que no ha formado parte de su personalidad. ¿Van las
cosas a la contra de los salva patrias, de las viejas formas de hacer política?
Y Mitre contesta: No
sé a dónde van las cosas, por eso la película termina ahí, porque no conozco la
respuesta y si la conociese la hubiera filmado
Y en la misma entrevista casi contradiciéndose,
dice “Y lo que va a ser del protagonista tiene que ver con eso, con replegarse,
con repensar y empezar a participar en otro lugar lejos del tipo de política a
la que ha servido. Al menos es lo que
deseo que pase, aunque no lo pongo, pero es lo que deseo que suceda para
abrir un debate en la sociedad.”
Para mi la película tuvo la fascinación de lo
joven envuelto en ropajes muy antiguos, de optimismo mezclada con escepticismo, de picardia e
ingenuidad, de fragmentación individual, social y política. Quizás esta fragmentación
de los personajes (que uno no sabe para donde van, pero que a ellos no le
preocupa saberlo), en una escenario juvenil recortado y cruzado por carteles
confrontativos (espejo de una sociedad con ideas fragmentadas), de relaciones
firmes mientras duren (Paula esta conmigo, dice Roque, “hasta que me deje”,
hasta que se fragmente) , todo esto fascina o “me” fascina porque no confunde a
los personajes: es una forma de vivir su juventud personal y política.
Representa esto a nuestra sociedad? Y si la representa:
a un sector social? A la Argentina? Al publico del Malba y del Lugones y del
Bafici? Y si fuese esto último que me dice esto?
Si esta película resuena emocionalmente en mi y
en tanta gente que fue a verla, ¿será porque todos deseamos en el fondo que la
belleza y cierta ingenuidad de los personajes triunfe sobre su maquiavelismo? ¿
Son todos demasiado lindos y jóvenes como para ser devorados por las reglas del
juego?¿ Es Argentina demasiado linda para ser tragada por esas reglas? ¿No es
un desperdicio humano y social?
Y al mismo tiempo sé que los juegos tienen sus
reglas. Aquí y en cualquier otra parte del mundo.
Y el que no quiere cumplirlas, que juegue a otra
cosa. No a la política.

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