Casi quince años separan a Stray Dogs (1985), el corto de Richard Kern, con Coffe and TV (1999), el videoclip del
grupo inglés Blur. A pesar de las diferencias estéticas y musicales, a ambos
los une la persecusión. En el caso de Stray
Dogs, un psicótico acompaña el recorrido de una pareja por las calles de
Nueva York, sin que estos adviertan su presencia. Por el lado de Coffe and TV, el hijo de una típica
familia inglesa se ha extraviado y, mientras los humanos del hogar (mamá, papá,
hermana) se resignan a esperar, un cartón de leche sale a la búsqueda del
vástago.
Esos años que transcurrieron entre un video y otro son claves
en el desarrollo de las historias, ya que cada uno refleja una época
determinada. Por un lado, una Nueva York filmada en blanco y negro, opresiva,
lejana a emblemas como la
Quinta Avenida y el Central Park. Acompaña aquel asedio un
disonante ruido, cercano al disco Metal Machine Music de Lou Reed (un vecino
célebre).
Mucho mas amable es la estética de Coffe and TV, a todo color, en sintonía con la Cool Britania de
Tony Blair y el britpop. Tiempos en que tanto Blur como Oasis se sacaban los
ojos por encabezar ese movimiento. La canción es un medio tiempo que acompaña
agradablemente el periplo del cartón intentando encontrar a Graham Coxon,
guitarrista de la banda encarnando al chico perdido.
Aunque los perseguidores den con sus objetivos, las historias
se resuelven de distintas maneras. En Stray
Dogs, el acosador finalmente aborda al hombre pero, contrariamente a lo que
se pueda suponer, termina departiendo amablemente con él. Menos suerte tuvo el
cartón, que si bien localiza a Coxón en pleno ensayo, termina bajo las ruedas
de un camión.
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