Father and daughter ganó, entre otros premios, un Oscar en el año 2000 y
un premio BAFTA (British Academy of Film and
Television Arts) en el 2001. Su realizador,
el holandés Michaël Dudok de Witt, utiliza el color, inspirado en el arte chino y
japonés.
.
Padre e hija es especialmente desgarrador para el espectador. En su breve duración nos
muestra una hija pequeña que despide a su padre que se aleja de la costa en una
barca, en un viaje cuyo retorno -se intuye- será muy largo. Con una dedicación y cariño capaz de soportar
todas las inclemencias, la niña va creciendo y envejeciendo yendo a la costa a esperar a su
padre.
Un día ya casi anciana, la marea baja y ella entra en el lecho del río. No muy
lejos de la costa descubre que la barca en la que partió su padre había
zozobrado y estaba ahí, muy cerca.
Esperó
toda la vida el regreso de un padre al que había perdido a poco de despedirlo.
La imagen
fantaseada de su reencuentro y su abrazo con él, sutura de alguna manera no
solo el dolor de la hija sino también el del espectador.
Por otro lado Coffee
and tv (1998) es un clip que acompaña una canción
del grupo Blur, escrita por su guitarrista Graham Coxon. El clip es una
fantasía que parece realizar el deseo que el autor expresa a través de su
canción.
La letra nos habla de su sentimiento de
soledad:
“Holding out your heart to
people who never really
care how you are”
care how you are”
Y de un deseo de estar con aquellos
a los que sí le importa,
“So, give me coffee and TV, history” .
Algo así como la
cotidianeidad del café , la tv y la sensación de continuidad e identidad
personal que se logra con aquellos con los que compartes una historia
” Sociability, it's hard enough for me.
Take me away from this big bad world"
Take me away from this big bad world"
El clip , como si fuese un sueño, satisface esta profunda
necesidad de Coxon.
Unos
amorosos padres lamentan la desaparición de su hijo, y un simpático cartón
de leche oficia de ángel protector y va en su busca. Lo encuentra tocando con su banda -quizás no lejos de su casa- lo trae, le sirve de
alimento, él regresa a su hogar y luego de su buena obra, el cartón se
remonta al cielo , merecido premio a su bondad.
¿Qué tienen en común ambos cortos?
Por un lado, la espera
desesperadamente amorosa; hijos y padres que esperan algo que en la realidad nunca
encontrarán. Solo podrán hacerlo a través de la
fantasía: el encuentro póstumo, en Father
and Daughter acompañados de un vals,o en un mágico clip de Bluj con un hada láctea, símil a una madre
bondadosa .
Por otro lado es
interesante colocarse en la perspectiva, no del que espera, sino del que se va.
¿Qué buscará el padre al partir en su barcaza? ¿Qué buscará el hijo al irse de
su casa?
En ambos cortos los autores muestran un mismo desenlace:
alejarse desemboca en la muerte. Una barca que zozobra, un guitarrista que
dice de sí mismo “And I'm brain-dead virtually".
Esta es la tragedia de ambos cortos. Un conflicto entre la necesidad de irse y el peligro de ahogarse (en el
agua, en el alcohol o la heroína).
Y solamente en la
fantasía será posible empezar de nuevo. “We could start over
again”, escribe Coxon.
Pero, como dicen los videos juegos: “game is over”.
Mientras tanto alguien desesperadamente espera.
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