lunes, 22 de abril de 2013

En Contra: Receta para un film clásico (por Franco C. Orocu, Turno Mañana)



Caballo de Guerra
Warhorse (2011), USA
Dir.: Steven Spielberg

    Anunciada Warhorse y fresco otro episodio de Indiana Jones, partiendo de patrones en la filmografía de Spielberg se podrían hacer varias deducciones.
Siguiendo una línea de pensamiento en que el director viene saldando cuentas con sus raíces, tanto judías (Schindler's ListMunich), como estadounidenses (Saving Private Ryan), era de esperar que la película intentara legitimar la política yanqui, como lo hace Lincoln.
  Luego, teniendo en cuenta Tintin y la analogía que entre Close Encounters y E.T. hace Taruella, es predecible que Warhorse tratara la guerra. Esta vez no a través de los ojos de Hanks, sino desde el punto de vista de un niño.
   Warhorse es una adaptación cinematográfica de una novela. Aunque, basándonos en la actuación, es posible que sea la adaptación de una adaptación para teatro hecha en el 2007, donde lentamente se nos cuenta la historia de un caballo con, literalmente, una gran personalidad, que vive como nadie la primera guerra.
  A lo largo del film, el equino cambia de amo (la mayoría niños que hablan inglés con acento), tanto como cambia de bando. Bandos que logra unir en una de las pocas secuencias de buen cine presentes en la obra.
   La trama nos devela en crescendo la fuerza de este Mr. Ed silencioso, que al igual que todos los animales protagonistas de Spielberg, es casi inmortal. Como el tiburón que sólo es posible liquidar haciéndolo volar con un tanque de oxígeno comprimido, o los dinosaurios que por el ADN en la sangre de un mosquito preservado en ámbar, logran evadir la extinción, destino de este film.
  En la película, la forma es reducida a una bien lograda fórmula. Triste, si se tiene en cuenta la creatividad narrativa de la aún reciente "Munich". Creatividad en Warhorse sólo apreciable en los momentos de batalla.
   Inclusive, la iluminación de Kaminski, con sus fundamentados contrastes lumínicos, trabajo con la penumbra, fuentes de luz en plano y mezclas de temperaturas-color como marca de estilo, baja al estatus de una copia a si mismo, donde el contenido queda en sombra con un estético contraluz.
  Con respecto a la banda sonora, lamentablemente el desempeño de John Williams es poco sobresaliente, intrazable y dentro del promedio requerido por la industria.
  Así, de nuevo Spielberg prueba ser el más clásico de los movie-bratz. Considerables tanto Warhorse como Lincoln homenajes al cine de Griffith. Un director que casi 100 años atrás, narró de manera más ingeniosa el asesinato de Lincoln en manos de John Wilkes Booth.
 “SIC SEMPER TYRANNIS!”

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